El principio de la normalización se basa en la aceptación de la igualdad de todas las personas aunque tengan una necesidad determinada.

Normalizar no es convertir en “normal” a una persona con deficiencia, sino que se trata de reconocerle los mismos derechos fundamentales que al resto de ciudadanos. Normalizar significa dar a la sociedad la oportunidad de conocer y respetar a todo tipo de personas reduciendo los temores y mitos que, en otras épocas, empujaron a la marginación.

Vivimos en una sociedad que tiende a marginar lo que es distinto, a lo que cuesta un trabajo. Una sociedad que quiere conseguir todo a través del mínimo esfuerzo y que deja de lado todo lo que no cumple estos requisitos.

Cada vez más, recurren a mis servicos pedagógicos, madres y padres desesperados porque los resultados académicos de sus hijos son desastrosos. Desde el colegio les suelen decir que son “casos perdidos” y que no llegaán a nada en la vida, que ni se planteen un bachillerato y, mucho menos, una universidad. A estos padres les hablo del concepto de normalización, me cuentan las situaciones educativas de sus hijos, y para nada se acerca a este concepto. Aquí comienza el trabajo duro donde todos los esfuerzos van destinados a mejorar la autoetima del niño, que está totalmente hundida. Imaginate que todos los días te repitan lo torpe que eres, ¿cómo te sentirías?

Hay que trabajarla, devolverle la confianza en sí mismo será la clave. Es un trabajo costoso, está en tus manos y en las del alumno en concreto, y no es nada fácil. Los resultados comienzan a llegar poco a poco cuando la has repetido una y mil veces que puede hacerlo, que crea en sí mismo, que noés menos que nadie y que debe demostrarlo, a él y al mundo. A partir de aquí, llega el respeto a sí mismo y con ello una autoestima ya reconstuida. Las notas van mejorando. Tenemos un niño más contento que ya no tiene que salir a la clase de “los tontos” para reforzar algo que nadie creía que fuera capaz de llegar a realizar. Un niño participativo, motivado y activo, con buenos resultados y ya capaz de comerse el mundo.

¿Cúal ha sido la clave del éxito? La normalización, sin lugar a dudas. Todas las personas somos diferentes, pero debemos ser tratadas como iguales para sentirnos parte de un todo del cual nunca habíamos querido ser excluidas pero que por una razón u otra, lo habíamos sido.

He tenido casos de fracaso absoluto escolarmente hablando, de niños por los que nadie daba un duro, y que a día de hoy, están estudiando dobles carreras universitarias, niños con problemas en el habla y la audición apartados de sus clases que en estos momentos, están escolarizados normalmente. Todos han tenido la normalización como factor común y decisivo para el éxito.

Aprender a respetarnos unos a otros y ceptar nuestras diferencias es una asignatura pendiente.. ¡¡Vayamos a por ello !!