Cuando tengo que realizar alguna charla o exposición, las diapositivas que más llaman la atención son las del “antes” y “después” de la esclerosis múltiple. ¡¡Porque son prácticamente iguales !!

Me gustaría poder afirmar al 100% que mi vida antes y después del a EM no ha cambiado pero, no sería realmente cierto. Cuando antes con cuatro o cinco horas de sueño era la reina del mambo, ahora necesito descansar 8 o más horas. Antes iba a la playa a tostarme al sol durante los periodos de máximo calor y ahora debo andar con cuidado, ya que el calor no me sienta bien. Cuando sube mucho mi temperatura corporal, el ojo derecho, caprichoso él, deja de ver.

Objetivos

Pero lo que más me duele, aunque piense que no hay nada más fastidioso que quedarte ciega en determinados momentos, es tener que haber renunciado a los objetivos planteados para este año. El Ironman, debido a mi nulo equilibrio. La última salida en bici se saldó con un corte justo al lado del tendón de aquiles que necesitó ocho puntos. En cuanto a la ascensión al Kilimanjaro, que me hacía especial ilusión, también debemos dejarla para más adelante. La aparición de tres dolencias autoinmunes más, relacionadas con el frío, hacen posible la pérdida de alguna extermidad en las condiciones extremas de la alta montaña. No obstante, siendo “un culo inquieto” como soy, ya tenemos otro objetivo a la vista: competir en los Taronja Games formando parte de un equipo en la categoría scaled. Así que, ahí andamos, dándole duro al crossfit y motivada al 200%m al ir viendo la evolución.

 

Autoinmunidad

La autoinmunidad es caprichosa y parece que ha querido cebarse conmigo. Cuando pensaba que tenía controlada la EM, aparecen tres compañeras pegando fuerte: síndrome de Raynaud, perniosis y acrocianosis. Tres enfermedades acentuadas por el frio. Y yo me pregunto ¿qué frío? ¿en Valencia? Vaya tela, ni que viviese en Siberia… El caso es que han llegado para hacerme pasar una temporada bastante tocada y alucinar con los cambios de color de mis manos y pies, sobretodo.Seguimos con una buena alimentación evolutiva , seguimos entrenando duro y seguimos investigando como mejorar mi sistema inmune para poder llegar a controlar a mis cuatro ämigas”. La pandilla crece… Además de todo eso, andamos también incorporando la meditación, los baños de contrastre y sobre todo la exposición al frío. También prestamos especial atención a la respiración. Estamos convencidos de poder reducir el grado de inflamación sistémica con estas actuaciones. Mi día a día sigue siendo el mismo que antes de todo este desastre. Soy autónoma , así que no puedo bajar la guardia ni un momento. Estas enfermedades son caprichosas. Las afecta el calor, el frío y el estrés, con que no puedo hacer mucho más. Solo seguir adelante, con la cabeza bien alta. Escuchando a mi cuerpo y haciéndole caso cuando se hace oír. Intento no dejar que me sabotee a modo de pensamientos negativos y creyendo siempre en mí y en mis capacidades.

Conclusión

No me conformo con estar bien como ahora, quiero estar todavía mejor. Y en breve lo conseguiré “